¿Tú o un familiar han notado cambios en la memoria que generan preocupación?
En Gaokerena creemos que una valoración oportuna puede marcar la diferencia. A través del acompañamiento psicológico y el trabajo interdisciplinario, ayudamos a comprender estos cambios y a diseñar estrategias para favorecer la autonomía, el bienestar y la calidad de vida.
¿Es normal olvidar cosas con la edad?
Comprender los cambios en la memoria durante el envejecimiento
"Olvidar dónde dejaste las llaves puede ser parte del envejecimiento normal. Olvidar para qué sirven las llaves o cómo volver a casa no lo es."
Con el paso de los años es común que muchas personas comiencen a notar pequeños cambios en su memoria. Encontrar una palabra tarda un poco más, olvidar el nombre de alguien que acaban de conocer o no recordar dónde dejaron los lentes puede generar preocupación y hacer surgir una pregunta muy frecuente:
¿Es normal olvidar cosas con la edad?
La respuesta es sí, algunos cambios en la memoria forman parte del envejecimiento normal. Sin embargo, también es importante conocer cuándo esos olvidos podrían ser una señal de que es necesario realizar una valoración profesional.
Comprender esta diferencia nos ayuda a reducir preocupaciones innecesarias y, al mismo tiempo, a detectar oportunamente cuando algo requiere atención.
¿Qué sucede con la memoria cuando envejecemos?
El envejecimiento es un proceso natural que implica cambios en todo el organismo, incluido el cerebro.
Con los años pueden producirse modificaciones en la velocidad con la que procesamos la información, la atención y algunos aspectos de la memoria. Esto no significa necesariamente que exista una enfermedad.
Las investigaciones muestran que el cerebro conserva su capacidad de aprender durante toda la vida, aunque algunos procesos pueden realizarse con mayor lentitud (National Institute on Aging, 2024).
Por ejemplo, puede tomar más tiempo recordar un nombre, aprender una nueva tecnología o recuperar información que ya conocíamos.
Esto es diferente a perder esos recuerdos por completo.
Olvidos normales del envejecimiento
Es frecuente que una persona mayor:
- Tarde más tiempo en recordar un nombre o una palabra.
- Olvide momentáneamente dónde dejó algún objeto y lo encuentre después.
- Entre a una habitación y olvide por un momento qué iba a hacer.
- Necesite hacer listas para recordar actividades.
- Requiera más tiempo para aprender algo nuevo.
- Olvide alguna cita ocasionalmente, pero la recuerde más tarde.
- Se distraiga cuando realiza varias tareas al mismo tiempo.
Estos cambios suelen ser leves y no afectan significativamente la independencia de la persona.
¿Cuándo los olvidos dejan de ser normales?
Existen situaciones que sí pueden indicar un deterioro cognitivo y que ameritan una valoración médica o neuropsicológica.
Algunas señales de alerta incluyen:
- Olvidar información importante de forma repetida.
- Hacer la misma pregunta varias veces en poco tiempo.
- Perderse en lugares conocidos.
- No reconocer a familiares o personas cercanas.
- Tener dificultades para manejar dinero o seguir recetas que antes realizaba con facilidad.
- Confundir objetos cotidianos o no saber para qué sirven.
- Cambios importantes en la personalidad o el comportamiento.
- Dificultades para expresar ideas o comprender conversaciones.
- Descuidar el autocuidado o las actividades de la vida diaria.
Cuando estas dificultades afectan la autonomía, ya no hablamos únicamente de cambios normales asociados a la edad.
¿Siempre que hay olvidos se trata de demencia?
No.
La demencia es un síndrome caracterizado por un deterioro progresivo de funciones cognitivas como la memoria, el lenguaje, la orientación y el razonamiento, que interfiere con la vida cotidiana.
Sin embargo, muchas condiciones pueden producir dificultades de memoria sin tratarse de una demencia, entre ellas:
- Estrés prolongado.
- Ansiedad.
- Depresión.
- Trastornos del sueño.
- Deficiencias nutricionales.
- Algunos medicamentos.
- Problemas de audición o visión.
- Enfermedades médicas no controladas.
Por ello, es fundamental realizar una evaluación integral antes de llegar a conclusiones.
¿Cómo mantener una memoria saludable?
Aunque el envejecimiento no puede detenerse, sí existen hábitos que ayudan a proteger la salud cerebral.
La evidencia científica recomienda:
🧠 Mantener el cerebro activo
Aprender cosas nuevas, leer, resolver rompecabezas, jugar juegos de estrategia o practicar un nuevo pasatiempo estimula las conexiones cerebrales.
🚶 Mantener actividad física
El ejercicio mejora el flujo sanguíneo cerebral y se asocia con un menor riesgo de deterioro cognitivo.
Caminar, bailar, nadar o realizar ejercicios adaptados son excelentes opciones.
🥗 Alimentación saludable
Una alimentación rica en frutas, verduras, pescado, legumbres y grasas saludables favorece la salud cerebral.
El patrón de alimentación mediterránea ha mostrado beneficios para la función cognitiva.
😴 Dormir bien
Durante el sueño el cerebro consolida recuerdos y elimina sustancias de desecho.
Dormir pocas horas de forma constante puede afectar la memoria y la atención.
🤝 Mantener relaciones sociales
Conversar, convivir y participar en actividades comunitarias favorece el bienestar emocional y el funcionamiento cognitivo.
La soledad prolongada se ha asociado con un mayor riesgo de deterioro cognitivo.
❤️ Cuidar la salud emocional
La ansiedad, la depresión y el estrés también pueden afectar la memoria.
Buscar apoyo cuando sea necesario forma parte del cuidado integral del cerebro.
La importancia de una valoración oportuna
Cuando los cambios en la memoria aparecen de manera progresiva o comienzan a afectar la vida cotidiana, es recomendable acudir con profesionales de la salud.
Una valoración médica puede descartar causas tratables, mientras que una evaluación neuropsicológica permite conocer con mayor precisión qué funciones cognitivas están conservadas y cuáles requieren apoyo.
En muchos casos, detectar oportunamente un problema permite iniciar estrategias que favorezcan la calidad de vida de la persona y de su familia.
Lo que dice la ciencia
La Organización Mundial de la Salud señala que mantener estilos de vida saludables —como realizar actividad física, controlar enfermedades crónicas, mantenerse cognitivamente activo y conservar vínculos sociales— puede contribuir a reducir el riesgo de deterioro cognitivo y demencia.
Asimismo, el National Institute on Aging destaca que pequeños olvidos ocasionales forman parte del envejecimiento normal, siempre que no interfieran significativamente con la autonomía y el funcionamiento diario.
Un momento para recordar
Dedica unos minutos a reflexionar sobre estas preguntas:
🌿 ¿Qué actividad disfruto y que además mantiene mi mente activa?
Puede ser leer, resolver crucigramas, aprender algo nuevo, cocinar, jugar cartas o conversar con otras personas.
🌿 ¿Estoy dedicando tiempo suficiente a cuidar mi cuerpo, mi mente y mis relaciones?
El bienestar cognitivo también depende del descanso, la alimentación, el movimiento y el contacto con quienes nos rodean.
🌿 ¿Hay algún cambio en mi memoria o en la de un ser querido que me preocupe y que sería importante comentar con un profesional?
Recordar que pedir una valoración no significa asumir un diagnóstico, sino cuidar la salud de manera preventiva.
Conclusión
Olvidar algunas cosas con el paso de los años puede formar parte del envejecimiento normal y no siempre indica la presencia de una enfermedad.
Lo importante es observar la frecuencia, la intensidad y el impacto que estos cambios tienen en la vida diaria.
Cuidar la salud cerebral implica mucho más que ejercitar la memoria: significa mantener un estilo de vida activo, cuidar las emociones, fortalecer las relaciones y pedir apoyo cuando sea necesario.
Porque el bienestar también florece en cada etapa de la vida.
📚 Referencias bibliográficas (APA 7.ª edición)
American Psychological Association. (2023). Memory and aging. https://www.apa.org
Livingston, G., Huntley, J., Sommerlad, A., Ames, D., Ballard, C., Banerjee, S., ... & Mukadam, N. (2020). Dementia prevention, intervention, and care: 2020 report of the Lancet Commission. The Lancet, 396(10248), 413–446. https://doi.org/10.1016/S0140-6736(20)30367-6
National Institute on Aging. (2024). Forgetfulness: Knowing when to ask for help. U.S. Department of Health and Human Services.
Organización Mundial de la Salud. (2019). Risk reduction of cognitive decline and dementia: WHO guidelines. World Health Organization.
Petersen, R. C. (2016). Mild cognitive impairment. Continuum: Lifelong Learning in Neurology, 22(2), 404–418.
Añadir comentario
Comentarios